miércoles, 28 de enero de 2026

PRESENTACIÓN DE LIBRO EN LA CIUDAD DE EL ALTO

El viernes 6 de febrero, a Hrs. 19:00, se presentará el libro Cuentos violentos, del escritor Víctor Montoya, en el local del Centro de Poesía, Cultura y Arte ALBOR. Dirección: Plaza Obelisco, Zona C.6, Villa Dolores.

viernes, 23 de enero de 2026

 

LAS LAMAS DEL K’ENKO EN CATAVI

¡Ah, carajo! ¡Todo se fue a la mierda!, exclamó un cataveño, mientras miraba las imágenes, que se transmitían por medio de las aplicaciones de TikTok, sobre la catástrofe medioambiental que tuvo como escenario la pequeña comunidad de Andavilque.

La laguna artificial el K’enko, que estaba ubicada al lado de la población de Catavi, conservaba una gran reserva de mineral en forma de lama, ya que durante mucho tiempo se bombearon a esta laguna las colas o los desperdicios provenientes de la planta de concentración de estaño denominado Ingenio Victoria. Así se conservó varias décadas, desde la época en que el empresario minero Simón I. Patiño perdió su imperio en este sitio del municipio de Llallagua, al norte del departamento de Potosí.

La laguna el K’enko era un lugar casi turístico, donde los enamorados iban a caminar por las orillas y a tomarse fotografías, No faltaban los cataveños que, motivados por la nostalgia de los años idos y vividos, retornaban desde el interior del país para ir a contemplar las aguas plomizas de la laguna que se les quedó grabada en la memoria desde la más tierna infancia. 

Todo era asombro y maravilla en esta zona de la pampa de Catavi, hasta el día en que la laguna, tras la falta de mantenimiento y las intensas precipitaciones pluviales, colapsó y se desbordó, generando una gigantesca mazamorra, mezcla de lama, agua y residuos minerales, que se descolgó desde las alturas y, llevándose todo a su paso, se precipitó cuesta abajo, hasta inundar el pequeño poblado de Andavilque.

El desastre ocurrió aproximadamente a las 5:00 de la madrugada del 16 de marzo del 2025. Los testigos cuentan que se oyó un repentino estrépito que sacudió la parte sud de Catavi. Los pobladores ni siquiera alcanzaron a ponerse de pie, cuando la mazamorra inundó la comunidad precolombina de Andavilque, perteneciente al ayllu Chullpa, cuya población se dedicaba a la producción agrícola, crianza de ovinos, camélidos, vacunos, curtiembre y hasta a la elaboración de chicha y chicharrón.

La laguna artificial el K’enko, un dique que se encontraba en la parte alta de Andavilque, cerca de los desmontes de colas-arenas, fue vencida por las fuerzas de la naturaleza y sus espesas aguas se desbordaron como en una película de ciencia ficción. Los pobladores quedaron en estado de espanto y de llanto. El rebalse causó graves daños medioambientales, porque el dique contenía plomo, zinc, cadmio, sulfuros y estaño de baja ley.

El pánico y la zozobra alcanzaron dimensiones apocalípticas. Las personas y los animales, en un intento por poner a salvo sus vidas, se abrieron paso entre el lodo plomizo y espeso, mientras los gritos de auxilio se oían junto al zumbido de las aguas y la lama encajonándose río abajo.

Varios animales, entre ellos perros y gatos, fueron sorprendidos y enterrados por la lama. La mazamorra primero se comió la cancha de fútbol y luego las viviendas de adobes y techos de calamina. Por suerte, algunos pobladores alcanzaron a huir hacia las partes altas del terreno y a subirse a los techos para evitar ser llevados por el material de arrastre.

En poco tiempo todo estaba consumado. El lodazal, que descendió hasta apoderarse de Andavilque, dejó un panorama pintando de color plomizo, como si toda la lama de Catavi, acumulada durante décadas por la industria minera, se hubiese rebelado contra la codicia humana, que no dejó de horadar el vientre de la Pachamama ni dejó de explotar los yacimientos estañìferos del norte de Potosí.

Ese mismo día, los medios de comunicación y las redes sociales difundieron imágenes capaces de erizar la piel y golpear los sentidos. Los informes oficiales de lo sucedido, de las causas y consecuencias del lago artificial, considerado por muchos un atractivo turístico, dieron cuenta de que el 80% de las viviendas y los cultivos quedaron como navegando en medio de la desgracia y bajo un cielo cargado de nubes. No solo quedaron cientos de damnificados, sino que la laguna el K’enko contenía minerales tóxicos, que dañarían la salud de los pobladores, constituyéndose en una irreparable catástrofe medioambiental, que afectó también a otras comunidades campesinas a lo largo del río.

La laguna artificial el K’enko, que causó una colosal catástrofe en Andavilque, desapareció del mapa de la noche a la mañana, como desaparecen los malos proyectos de un soplo. Por cuanto lo que un día fue una de las reservas más importantes de la Empresa Minera Catavi, un sitio donde los enamorados y turistas acudían para darse besos y tomarse fotografías, otro día se convirtió en un paisaje desolado y en un ejemplo del manejo irresponsable de una industria minera que la abandonó a su suerte, tras el maldito Decreto Supremo 21060 de 1985, que provocó el cierre de las minas nacionalizadas y una relocalización sin precedentes en la historia de Bolivia.

Glosario

Colas-arenas: Residuos de mineral procedentes de la planta de procesamiento de estaño del Ingenio de Catavi.

Chicha: Bebida alcohólica hecha con jugo de maíz fermentado.

K’enko: Laguna artificial ubicada cerca de la población de Catavi. Conserva una gran reserva de estaño, debido a que durante décadas se bombardearon los residuos minerales provenientes del “Ingenio Victoria” de la Empresa Minera Catavi.

Lama: Greda pegajosa que se produce durante la perforación. Residuos de mineral fino (polvo) procedentes de la planta de procesamiento de estaño del Ingenio de Catavi.

Relocalización: Despido masivo de trabajadores mineros, que buscan nueva residencia.

miércoles, 7 de enero de 2026

MICROTEXTOS XII

Los muñecos

En varias calles de la ciudad de El Alto, acechadas por la delincuencia diurna y nocturna, los vecinos colgaron enormes muñecos de las luminarias. Están hechos de ropas embutidas con trapos de todos los colores y tamaños. No tienen rostros, ni edades, ni nombres, pero sí un letrero en el pecho y un texto parecido a la sangre: Ladrón pillado será linchado y quemado.

El líder

Sembraba la palabra, con vehemencia y coherencia, sin saber si sus partidarios eran tierras fecundas, donde un día podían cosecharse sus ideas revolucionarias  y sabias enseñanzas. Hablaba y hablaba, en las asambleas, congresos y reuniones, no por ser un hablador, sino un auténtico líder de las masas y un magnífico representante de las aspiraciones populares. 

La corrupción

En un país bananero, donde todo anda de cabeza, el político que roba es aplaudido y el policía honesto es ridiculizado, el que miente es aplaudido y el que dice la verdad es abucheado. En un país bananero, donde todo anda patas arriba, la honestidad es plata y la corrupción es oro.

El pecado

Dicen que en el Paraíso, el diablo tomó la forma de una serpiente, una criatura dotada del don de la palabra y capaz de expresar sus pensamientos con deslumbrante lucidez. Se alzó sobre su cola y le convenció a Eva para que le diera de comer el fruto prohibido a Adán, ya que si ambos comían del árbol de la sabiduría, de lo Bueno y lo Malo, no morirían, como les dejó dicho Dios, sino que se les abriría los ojos y los oídos, y serían como su Creador. Ella le obedeció como mujer sumisa y probó el fruto prohibido del árbol de la sabiduría, que Dios, por alguna divina equivocación, puso en medio del jardín del Edén. Poco después, Eva le entregó la fruta prohibida a Adán, quien, como hombre sumiso, hincó los dientes en la manzana. Así fue como nuestros primeros padres, incitados por la serpiente y desobedeciendo el mandamiento de su Creador, introdujeron el pecado y la muerte en este mundo.

Cuestión de gatos

Eduardo Mondragón no compartía la idea de que los gatos eran animales sagrados, como se imaginaban los antiguos egipcios, y mucho menos dioses protectores de la salud y la fortuna. Tampoco había por qué venerarlos y mimarlos como lo hacían los budistas tibetanos, que los consideraban acompañantes en el tránsito obituario y que en la vida eran como hermanos del alma, sobre todo, si se los trataba con consideración y cariño.

Tampoco le interesaba si  Julio Cortázar tuvo una extraordinaria afición por los gatos en París, si Ernest Hemingway criaba numerosos gatos en su casa de Cuba, si Carlos Monsiváis vivía rodeado de gatos, si Edgar Allan Poe inmortalizó a su gato negro y si Stephen King, en su novela, Cementerio de animales, retrató a un gato capaz de resucitar a los muertos, ni para qué citar a los otros querendones de felinos como T.S. Eliot, Mark Twain, Charles Dickens y otros.

Le tenía sin cuidado que también las escritoras como Charlotte Brontë, Colette, Patricia Highsmith, Elizabeth Bishop, Elena Poniatowska y Doris Lessing, entre otras, hayan sido amantes de los gatos. Lo único que le interesaba a Eduardo Mondragón, el enemigo principal de los gatos, era que estos felinos, que por las noches se tornaban en pardos, desaparecieran del mapa por ser carniceros de dientes afilados. Los odiaba con todas las fuerzas de su alma, desde el día en que un gato se entró por la ventana de su cuarto y se comió al canario de su vida.

sábado, 3 de enero de 2026

APRENDIZAJE DE LA ESCRITURA

De la misma forma que existe un “centro cerebral del lenguaje”, existe también un “centro de la escritura”, que dirige y coordina todos los movimientos delicados de la mano que participan en el acto de escribir. La escritura es, por lo tanto, un acto complejo y asociado, cuya realización exige la colaboración armónica funcional de los centros ópticos, acústicos y motores del cerebro.

Los niños en edad preescolar, que aprenden a escribir las letras de su nombre, lo hacen combinando el sonido y el signo alfabético que lo representa; un proceso de aprendizaje que, como todo conocimiento adquirido, requiere de ciertas destrezas físicas y facultades mentales, pues la estructuración de las letras y, en cierto modo, el aprendizaje de los sonidos y nombres de las letras implica una forma avanzada de coordinación sensorial y motriz. Así, el aprendizaje de un sonido para una letra requiere de una capacidad lógica en la percepción, una capacidad mental que no siempre está desarrollada en los niños que aprenden a leer antes de la edad escolar.                                           

El niño, en su condición de sujeto pensante y principal artífice en el proceso de aprendizaje, investiga desde un principio su entorno inmediato, constatando la existencia de dimensiones como “arriba” y “abajo”, “izquierda” y “derecha”, “delante” y “detrás”. Después adquiere un conocimiento mucho más detallado sobre las relaciones cognitivas, a partir de sus experiencias y vivencias cotidianas; un permanente proceso de asimilación que lo conduce al aprendizaje paulatino de la escritura, que no siempre está exenta de dificultades en todos los casos.

Los especialistas en el tema recomiendan a los educadores del ciclo preescolar estimular en los niños el ejercicio de dibujar, debido a que constituye una práctica necesaria en el proceso de aprendizaje de la escritura. Según el psicólogo norteamericano Jerome Bruner, la temprana creación pictórica ayuda a entrenar las funciones de la memoria y es determinante en el desarrollo idiomático. Bruner concibe la imagen gráfica y el idioma verbal como una evolución ordenada durante el periodo preescolar y considera el lenguaje escrito como algo único en el desarrollo cognitivo. Lo mismo que para el psicólogo ruso Lev Vygotsky, el dibujo es el primer paso del lenguaje escrito y una poderosa herramienta para el pensamiento, puesto que las letras no son más que una suerte de dibujos en miniatura; es más, el educando debe hacer que el niño asimile una conciencia idiomática, al menos cuando se sabe que vivimos en una Era de comunicación tecnológica, en la que el lenguaje escrito constituye un elemento funcional y fundamental.

El niño tiene que aprender primero a reconocer y distinguir cada una de las letras y grupos de letras, imprimiendo en su cerebro las respectivas imágenes o representaciones visuales. Debe aprender los respectivos sonidos y “almacenar” en el cerebro las correspondientes imágenes sonoras. De esta forma puede el niño empezar a escribir, relacionando la imagen sonora y la visual de cada una de las letras y grupo de letras. Al mismo tiempo, entra en función el centro motor de los músculos de la mano (y del antebrazo), que realizan la reproducción gráfica de las letras y palabras, primero copiando o al dictado (con lo que se recuerdan las imágenes visuales y sonoras de las letras) y después espontáneamente.

El aprendizaje de la escritura, que es un medio fundamental de expresión del pensamiento, depende, de un modo general, de los siguientes factores: 1. de una facultad mental que le permita asimilar el concepto de letra durante el proceso de aprendizaje. 2. de una organización necesaria y una destreza sensomotriz. 3. de una motivación social de parte de la familia y el entorno escolar. 4. de una metodología de enseñanza adecuada en la escuela primaria.