domingo, 21 de febrero de 2016


CUENTOS DE LA MINA EN ITALIANO

El libro de cuentos de Víctor Montoya, escritor paceño nacido en 1958, acaba de ser publicado en versión digital por la editorial italiana affinità elettive, con una llamativa portada en la que aparece la estatuilla del Tío de la mina.

En Cuentos de la mina, traducidos al italiano como Racconti dalla miniera, se recrean los mitos y las leyendas que giran en torno a un ser mitológico de carácter ambiguo, mitad dios y mitad demonio, que simboliza el sincretismo religioso y el mestizaje boliviano desde la época de la colonia.

El autor hace gala de las creencias y supersticiones que reinan en los Andes, donde sobreviven los ritos, usos y costumbres de las culturas originarias. En los cuentos se retrata la vida cotidiana de los mineros, sus luchas, sus tragedias, pero también sus creencias vinculadas al realismo mágico y la cosmovisión de las culturas indígenas, donde el Tío de la mina está considerado como el guardián de las riquezas minerales y el amo de los trabajadores del subsuelo.

El Tío es el protagonista principal en Cuentos de la mina. El autor nos quiere revelar desde un principio la pregunta: ¿Por qué el diablo se llamó Tío? La respuesta, narrada de una manera sorprendente y sobrenatural, la encontramos a lo largo de esta obra, donde se afirma que el Tío, en su estado demoníaco, hace suya a una chola de buen parecer, en quien engendra a un hijo que nace con el aspecto de iguana. Entonces el poder eclesiástico, al constatar que la criatura no es la hechura de Dios sino del diablo, condena a la madre y al hijo a arder en una hoguera. Es por eso que el diablo, según se relata en el cuento, actúa en venganza propia y causa estragos entre los pobladores, hasta que los mineros le suplican perdón por el asesinato de su legítimo heredero. El diablo recapacita, hace reaparecer los minerales en las galerías y decide llamarse Tío, a quien los mineros, como en una suerte de pacto, deben rendirle pleitesía ofrendándole sangre de llama blanca, hojas de coca, cigarrillos y aguardiente.

El libro fue traducido al italiano por Stefania Sinigaglia, quien, en una nota que acompaña a la primera edición, comentó: Me encontré con este libro de cuentos en una pequeña librería de Cochabamba. Yo había visitado la zona minera de Potosí, a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar, donde me quedé muy impresionado con las condiciones de trabajo de los mineros, su vida y su familia (...) Tan pronto como vi el título: "Cuentos de la mina", me pareció que era un libro para mí. Y, después de leerlo, decidí, si no se había hecho hasta ahora, traducirlo para dar a conocer una realidad entretejida con el mito...

En Cuentos de la mina, como en toda obra de creación literaria, se explayan las modernas técnicas narrativas, a partir de un eje temático que pone en primera plana las vertientes más fascinantes del mundo minero, cuyas creencias están vinculadas tanto al paganismo de las culturas ancestrales como a la religión católica llegada al continente americano en las carabelas de los conquistadores ibéricos.

El libro, en Edizioni ae di Valentina Conti, está a disposición de los lectores en la página Web de affinità elettive: www.edizioniae.it

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