viernes, 29 de octubre de 2010


MICROCUENTOS DE VÍCTOR MONTOYA

La revista de arte y cultura sin fronteras DÍAyNOCHE, dirigida desde hace varios años por la francesa Vanessa Tio Groset, publicó el libro digital Microzoología, una serie de 34 microcuentos que re-crean el reino animal desde una perspectiva poco frecuente en la literatura hispanoamericana. El libro ha sido ilustrado por el talentoso artista paraguayo Jorge Codas y el diseño, sorprendente por su originalidad y frescura, estuvo a cargo de Vanessa Tio Groset.

Esta edición de Microzoología, además de estar acompañada por una extensa presentación bio-bibliográfica del autor y una entrevista realizada en exclusiva, puede descargarse en versión pdf o leerse en línea, ingresando a la siguiente dirección: http://www.dynonline.net/es/interior/lapluma/victor-montoya/microcuentos-/el-mundo-de-victor-montoya.html

Microzoología, lleno de matices lexicales y sentido del humor, es un fino regalo para los lectores cuya sensibilidad intelectual y emocional exige una literatura que ofrezca un escaparate de historias construidas con precisión de orfebre y unas imágenes gráficas que, aparte de ensamblarse perfectamente con los cuentos, invitan al territorio de la fantasía con una explosión de formas y colores hecha con maestría.

El reciente libro de Víctor Montoya pone a prueba la capacidad de síntesis en el manejo del lenguaje del autor, quien está consciente de que un cuento siempre será mejor mientras sea más breve.

La entrevista

A continuación incluimos una entrevista que, en exclusiva, el autor concedió a Vanessa Tio Groset, directora de la Revista DÍAyNOCHE y responsable de la edición del libro.

DIAyNOCHE -¿Quién es y cómo es Víctor Montoya con la pluma en la mano?

Víctor Montoya -Soy un escritor boliviano residente en Estocolmo desde hace más de tres décadas. Con la pluma en la mano o, por mejor decir, con las teclas del ordenador en la mano, me convierto en un auténtico cazador de palabras, sin más intención que crear historias tanto ficticias como reales. Aunque mi pasión por la literatura tiene un fondo vocacional, siempre consideré que escribo más por una necesidad existencial, que por asumir una pose de intelectual extravagante.

DyN-¿Cuáles son los resultados de tu experiencia en Suecia a partir de las expectativas que tuviste al salir de tu país natal?

V.M -Los resultados de mi experiencia en Suecia han sido positivos desde todo punto de vista. Sin embargo, debo aclarar que cuando salí de Bolivia no tenía expectativas, puesto que no salí voluntariamente, sino porque una dictadura militar, que me tenía encerrado entre los barrotes de una cárcel, decidió lanzarme al exilio. De modo que llegué a Suecia sin saber dónde estaba aterrizando y sin sospechar lo que me deparaba el destino. Así que no tuve expectativa alguna a tiempo de dejar mi país natal, salvo la de recobrar mi libertad y trocar en realidad el sueño de convertirme algún día en escritor. Por fortuna, ambas cosas se han cumplido satisfactoriamente en este país escandinavo que, desde un principio, me acogió solidariamente y con los brazos abiertos.

DyN -Teniendo en cuenta tu intención implícita de mirar la naturaleza en tu libro, ¿cómo ves la responsabilidad del escritor en la creación del futuro ecológico del planeta?

V.M -El escritor, como cualquier otro ciudadano en un Estado de derecho, tiene la responsabilidad y la obligación de velar por el futuro ecológico del planeta. Es necesario que en los tiempos que corren, plagados de injusticias sociales y devastaciones del sistema ecólógico, asumamos una actitud militante en defensa de la naturaleza para poner a salvo no sólo la vida de los animales en peligro de extinción, sino también la paz social que, por desgracia, se ve cada vez más amenazada por los intereses mezquinos de quienes se creen los dueños absolutos del mundo y de los sistemas de poder.

DyN -¿Qué prentendes con este libro?

V.M -La única pretensión que tengo, una pretensión muy modesta por lo demás, es la de ofrecer a los lectores una lectura entretenida, con microcuentos que re-crean el reino animal con todo su poder de sugerencia. Pienso que este libro, a diferencia de las fábulas, no tiene senso-moral, pero sí una buena dosis de humor y un modo particular de abordar la zoología, que constituye una de las temáticas vitales de la gran literatura y la tradición oral.

DyN -DIAyNOCHE inaugura con este libro su anhelado proyecto de ediciones literarias, ¿qué significa para vos este emprendimiento conjunto?

V.M -Celebro la buena iniciativa de DIAyNOCHE y abrigo las esperanzas de que todos sus proyectos alcancen un buen puerto. Para mí, en lo personal, es un alto honor contarme entre sus colaboradores. El proceso de la edición digital de este libro, además de haberme dejado pasmado como a un niño, ha permitido que me deleite con la imaginación desbordante de Jorge Codas, un verdadero talento de la creación pictórica paraguaya, y, al mismo tiempo, me ha permitido conocer y reconocer la capacidad creativa de otra persona genial como eres tú, Vanessa, que en cada cosa que haces le pones tu alma, corazón y vida. El diseño del libro habla por sí mismo, pero también habla de tu gran sensibilidad por las artes visuales. En síntesis, pienso que la experiencia fue muy grata y espero que pronto podamos coincidir en un nuevo proyecto.

DyN -Un mensaje final a todos los seguidores del arte…

V.M -El arte, como el pan de cada día, es un elemento indispesable para todos. El arte nos permite contemplar la naturaleza y el alma humana como en un caleidoscopio, donde todas las formas y todos los colores forman parte de un mismo universo hecho de realidad y fantasía. Todos los humanos tenemos derecho al arte y el arte debe ser la mejor expresión de nuestro fuero interno.Vivir sin arte es lo mismo que vivir en la oscuridad.

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